La reciente filtración de un memo del Pentágono, en Estados Unidos, provocó un interés inusual en Malvinas y dominó la conversación digital del fin de semana. El debate en las redes, que excedió a la reacción de políticos argentinos y británicos, se tornó global, en una serie de cruces que pusieron en tela de juicio no solo la soberanía del estratégico archipiélago del Atlántico sur, sino los vestigios del colonialismo inglés en el siglo XXI. Pero también dejó entrever la incómoda posición diplomática de Argentina en torno a la Cuestión Malvinas, en línea con el giro en política exterior de Javier Milei anclado en el alineamiento total con Washington.
Mientras usuarios pro británicos mencionaban el referéndum ilegal de 2013 de los habitantes de Malvinas, un referente libertario en temas de defensa marcaba el contrapunto en un polémico video que se volvió viral, donde se lo ve disparándole a un cartel con la frase "Opinión de los kelpers", dejando entrever la diferencia entre el respeto a los "intereses u opiniones" de los isleños (como marca la postura argentina), pero no sus "deseos", en una confusión conceptual que remite al fallido de Javier Milei en su discurso del 2 de abril de 2025.
Ocurrió, además, en medio de la expectativa ante la posibilidad de que Estados Unidos cambie su postura de neutralidad (y respaldo de facto a la administración británica de las islas) y "apoye" explícitamente la posición argentina, en línea con las resoluciones de la ONU y del Comité de Descolonización, como sostienen países de la región y actores como China o India.
En medio del enojo del establishment británico con Washington, hubo voces que hasta, sin quererlo, reconocieron que Malvinas es un caso de colonialismo. Esto lo dejó entrever una el hijo del mandatario estadounidense, Eric Trump, quien se sumó al debate al responderle vía X al conocido presentador britanico Piers Morgan, quien había afirmado que, ya que quieren "sacarle" las Malvinas al Reino Unido, éste entonces debería "reclamar" los derechos sobre su excolonia en América del Norte. "Te quiero pero, ¿por qué no empezás por recuperar Londres y restablecer la libertad de expresión?", le respondió el vicepresidente de la Organización Trump, ironía mediante.
Como telón de fondo estuvo el momento en el que se filtró el memo del área de defensa del gobierno estadounidense, un detalle que tampoco pasó desapercibido por los internautas. El imprevisible desenlace de la guerra contra Irán reordenó las prioridades de la Casa Blanca a dos meses de su inicio, con un elevado costo político interno hacia Trump que no logró convencer a los iraníes de que reabrieran el estrecho de Ormuz.
Las fallidas amenazas coincidieron con el deterioro de su vínculo con aliados europeos de la OTAN, entre ellos el Reino Unido, a quienes les reclama por no haber participado de la ofensiva. El impacto en los precios del combustible, las críticas dentro del propio espacio republicano y sectores del trumpismo, sumado a la dificultad para consolidar apoyos internacionales en su cruzada en Medio Oriente junto a Israel, configuran un escenario de presión que excede la cuestión Malvinas.