El verano de Independiente sigue siendo a puro triunfo en tierras uruguayas. Y esta vez, también a puro gol: se impuso a Everton de Chile por 5 a 3 en el mejor cruce de lo que va de la Serie Río de la Plata. El condimento extra fue el debut formal de Ignacio Malcorra, que entró en el segundo tiempo y encaminó la noche hacia el lado rojo con un par de asistencias. Ya había sido la figura a la mañana en un cruce informal ante Peñarol.
A diferencia del sábado pasado, esta vez Gustavo Quinteros puso de entrada al equipo titular, que sería el que arrancaría el Torneo Apertura, con la salvedad de que no estuvo Felipe Loyola ya que está a punto de ser transferido a Italia y en su lugar jugó el pibe Mateo Pérez Curci, de gran presente.
La búsqueda es ya empezar a aceitar a los once para la competencia oficial. Y el cruce ante Everton fue una buena medida porque se dio un tramite intenso y cambiante, con un rival que propuso un esquema de cinco defensores, con los carrileros como vías de escape por los costados.
Los errores defensivos, viejos amigos de estos duelos veraniegos en los que los músculos todavía no aflojan del todo y la movilidad no está a tope, fueron protagonistas en ambas áreas. El Rojo quedó muy mal parado en un contragolpe de tres toques que dejó a Alan Medina mano a mano ante Rodrigo Rey para borrar el cero del marcador.
Independiente se activó cuando se activó el uruguayo Matías Abaldo. Cada intervención suya era un alerta rojo para el cuadro trasandino. Un pase suyo al medio se transformó en asistencia para Walter Mazzantti, que había ingresado por un contracturado santiago Montiel. En dos minutos, los de Avellaneda lo dieron vuelta. El segundo fue un jugadón con toques de Gabriel Avalos, Pérez Curci, Leo Godoy y la definición de Luciano Cabral.
Pero cuando parecía que el Diablo había metido la cola, el que aprovechó otra vez a la desprotegida defensa roja fue Everton, ahora con una pelota por encima que cayó a espaldas de Sebastián Valdéz y dejó a Julián Alfaro en situación inmejorable para sentenciar al pobre de Rey, que no pudo evitar la igualdad chilena.

El ingreso de Malcorra en el complemento fue lo que inclinó la balanza hacia el lado argentino. El nuevo jugador de Independiente entró por Cabral y se hizo dueño de las acciones de ataque. De una presión suya vino el error en salida de Ramiro González y la asistencia para el golazo de taco de Avalos. El repertorio del ex Lanús no terminó allí: también le dio un hermoso pase de cachetada a Lautaro Millán, que metió el cuarto.
Everton quedó golpeado descontó con un penal (por falta de Lomónaco sobre Palacios) que marcó Braian Martínez para cumplir con la ley del ex. Ignacio Pussetto selló la goleada de cabeza en el final para que el Diablo siga a paso firme.