La estrella mundial del golf, Tiger Woods, rechazó una gigantesca oferta de 800 millones de euros para sumarse a la Super League of Golf(LIV), competencia financiada por un fondo soberano de riqueza de Arabia Saudita.
Los nuevos fondos casi ilimitados de la LIV no pueden comprarlo todo y Greg Norman, jefe de la polémica Liga, admitió que la organización había intentado seducir a Woods, pero el estadounidense, considerado por muchos como el mejor de todos los tiempos, no aceptó.