Colapinto está feliz: hizo un posgrado de velocidad en su debut en la Fórmula 1 en Monza y dejó a todos contentos en Williams

“Feliz” fue una palabra omnipresente en el discurso de Franco Colapinto tras completar su primera jornada como piloto de Fórmula 1. El argentino se mostró sumamente satisfecho después de las dos sesiones de entrenamientos libres que realizó este viernes a bordo de un Williams FW46 en el circuito de Monza, aunque también hizo hincapié en la necesidad de seguir trabajando para desentrañar los intríngulis que le plantearon los neumáticos de su vehículo.

“Este es el sueño que tenía desde que era chico. Por suerte pude cumplir mi primer día como piloto de Fórmula 1, pude disfrutarlo mucho e hice un buen trabajo. Estoy feliz con el equipo y con el auto. Mañana (por el sábado) intentaremos seguir progresando y disfrutando”, sostuvo el corredor nacido hace 21 años en Pilar, quien fue designado el martes por la escudería Williams para reemplazar en las últimas nueve carreras de esta temporada al estadounidense Logan Sargeant.

En la primera tanda de práctica del viernes, Colapinto completó 23 giros al trazado de 5.793 metros. Su tránsito fue veloz y cuidado, salvo en su última vuelta, en la que perdió el control de su vehículo en la curva Parabólica, al final del circuito, y terminó circulando por la cama de leca. No llegó a tocar el paredón, que lucía la publicidad de uno de sus principales auspiciantes. Como si fuera un guiño del destino. En ese mismo sector, un rato antes, el italiano Kimi Antonelli, quien condujo el Mercedes del británico George Russell, se estrelló contra la barrera de protección.

En esa sesión inicial marcada por un intenso calor (la temperatura era de 33° y llegaba a 52° en la pista), el piloto de la Academia Williams se ubicó 17° con un registro de 1m22s880, a 1s204 segundos del neerlandés Max Verstappen (Red Bull), quien fue el más veloz, y a 660 milésimas de su compañero de equipo, el tailandés Alexander Albon, quien finalizó octavo.

 

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