Un panorama poco alentador dejó la celebración del Día del Niño para la actividad comercial de Chascomús. El presidente de la Cámara de Comercio local, Matías López, trazó un diagnóstico crítico sobre la marcha del consumo en el distrito y advirtió sobre las crecientes dificultades que enfrentan los comerciantes para sostener sus persianas abiertas.
Según detalló el dirigente empresarial en entrevista con el periodista Walter, el movimiento comercial de la fecha —tradicionalmente una de las más relevantes del calendario anual— reflejó el escenario recesivo que se vive a nivel nacional. Aunque la entidad local no realiza una medición estadística propia, la tendencia acompañó el indicador general de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), que registró una contracción promedio del 2,8% en las ventas minoristas en todo el país.
El impacto fue heterogéneo pero desfavorable en la gran mayoría de los rubros. Las jugueterías sufrieron una de las bajas más pronunciadas, mientras que los comercios de electrodomésticos y tecnología mostraron una leve dinámica comercial que no alcanzó a compensar la brecha respecto al año anterior. En cuanto a la logística comercial, las compras se concentraron el viernes por la tarde y la jornada del sábado, mientras que el domingo el centro de la ciudad permaneció desierto a pesar de la apertura de varios locales.
Otro de los ejes centrales del análisis de López estuvo volcado hacia la actividad turística durante el fin de semana. Si bien la ciudad experimentó un flujo importante de visitantes y excursionistas, la llegada de turistas no tuvo un correlato directo en el nivel de facturación del comercio tradicional.
El presidente de la Cámara describió el comportamiento del visitante bajo un perfil marcadamente "gasolero":
Al ser consultado sobre si algún sector de la economía local logra mantenerse al margen del complejo contexto, López fue categórico al señalar que la contracción de la demanda afecta por igual a toda la actividad. "No hay ningún sector que esté beneficiado o que la esté pasando bien", enfatizó.
En esa línea, el dirigente remarcó que actualmente no se divisan señales claras de recuperación o un punto de inflexión a corto plazo. De acuerdo con las evaluaciones que realiza la Cámara junto a sus asociados, la raíz del problema responde directamente al deterioro del poder adquisitivo de los salarios, los cuales continúan rezagados respecto al costo de vida real que impacta sobre el bolsillo familiar.
A la constante retracción de los ingresos se sumó en los últimos días una profunda preocupación en el entramado productivo local por el fuerte incremento en los cuadros tarifarios del servicio eléctrico.
López confirmó que la Cámara de Comercio comenzó a recibir constantes consultas y reclamos por parte de comerciantes, prestadores turísticos, industriales y pequeños productores que se encontraron con subas desmedidas en sus facturas de luz. Como caso testigo de la magnitud del ajuste, citó el ejemplo de una panadería local cuya factura pasó de $600.000 a $1.600.000, registrando incluso un volumen de producción menor al mismo período del año pasado.
Frente a esta situación, la entidad mercantil inició una campaña de recolección de firmas entre los comerciantes e industriales para presentar una nota formal ante los organismos correspondientes y solicitar una reunión urgente que permita esclarecer los criterios de actualización tarifaria.
El escenario descrito por la conducción de la Cámara de Comercio vuelve a poner en evidencia el complejo equilibrio que deben hacer las PyMEs locales entre la constante pérdida de ventas y el abrumador incremento de los costos fijos operativos.