Argentina sufrió de más, fue a penales y el Dibu Martínez se vistió de héroe

Habrá que hacerle un estatua también a Dibu Martínez. Una cerquita de la de Messi. Si esta Scaloneta tiene magia es porque tiene a Leo, a Fideo, a un grupo increíble, pero un arquero fuera de serie. Dibu ya estaba sentado en la mesa de los mejores arqueros de la historia, pero sigue agigantando la leyenda y contando. Cuando el equipo estaba contra las cuerdas, cuando el 10 demostró que es humano y la picó para que la bola dé en el travesaño, el muchachito de la película dijo acá estoy yo, tranquilos.

Cuando la noche se hundía y el campeón estaba casi nocaut, Dibu se convirtió otra vez en héroe, para que los chicos sigan queriendo ser arqueros, soñando ser como él. Se hizo gigante primero para atajarle el tiro a Mena y luego repitió al escena para tapar el segundo consecutivo a Minda, para que Argentina ya patee en ventaja, con aroma ganador. Y llegó el penal de Otamendi, con aroma a revancha, porque le habían cabeceado a él en el 1-1. Y así otro histórico dijo presente para que Ángel Di María tenga dos partidos más con la camiseta de la Selección, para que el sueño del bi esté más vivo que nunca. Pero que la alegría y las atajadas de Dibu no tapen el mal partido de la Selección.

Argentina no tuvo una arranque a lo campeón. Es más, el campeón besó la lona en varias oportunidades. Fueron unos primeros veinte minutos de una Scaloneta totalmente desconocida, un equipo largo, que dejaba espacios entre líneas, que corría de atrás a los volantes y creativos de Ecuador. La Selección no era la Selección y el pronostico de Sánchez Bas ("No es un equipo invencible") fantasmeó por Houston. Y como en otros momentos de la Copa América apareció el Dibu, gigante..

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