Un
joven boliviano cumplió su sueño de ser dueño de su propio Lamborghini,
con la salvedad de que, en vez de comprarlo, lo fabricó él mismo. El
exclusivo vehículo italiano fue versionado a partir de un auto
convencional y un molde fibra de vidrio hecho con impresión 3D. El
resultado dejó a todos boquiabiertos.
El boliviano Kevin Escobar construyó una réplica de Lamborghini fabricada en fibra de vidrio y asombró a los visitantes de la Feria Internacional de Cochabamba —su ciudad natal—, donde se exhibió el prototipo del reconocido automóvil italiano.
Escobar es un reconocido youtuber en su país —se presenta en la red social como Kev Supercars—,
especializado en materias automovilísticas. En su canal publica
diversos tutoriales sobre el empleo de la técnica de fibra de vidrio
para imitar carrocerías.
El joven, que además de youtuber
es ingeniero comercial y diseñador automotriz, acaparó las miradas de
los visitantes de la Feria Internacional de Cochabamba, que anualmente
presenta emprendimientos tecnológicos, científicos y artesanales, tanto
de personas como empresas.
Escobar
aseguró a medios locales que la construcción de su réplica de
Lamborghini es "un sueño hecho realidad" y la muestra fehaciente de que
"los sueños se pueden cumplir".
El prototipo cochabambino del reconocido automóvil italiano
fue fabricado de forma 100% artesanal con fibra de vidrio sobre la base
del chasis y motor de un auto japonés marca Toyota, modelo Supercharger.
El
diseño se hizo utilizando tecnología de impresión 3D, gracias a la que
Escobar pudo reproducir las medidas exactas de cada una de las partes
del modelo original diseñado en Bolonia.
"Me
tomó dos años de mucha dedicación y esfuerzo para completar mi sueño.
Desde niño este Lamborghini ha sido mi sueño y he querido algún día
tenerlo, ahora lo estoy haciendo realidad", expresó Escobar.
Escobar
remarcó que el Lamborghini boliviano no es solo una pieza de colección,
ya que es resistente y está apto para recorrer las calles de
Cochabamba. De todas maneras, su creador lo considera, primero que nada,
un símbolo de superación.
"No
solo vean el auto sino el trasfondo, y es que los sueños sí se pueden
cumplir. Lo que quiero es inspirar y que vean que se pueden realizar
cosas muy grandes en Bolivia", destacó.