Cada 25 de Abril se conmemora en todo el mundo el Día de la lucha contra el maltrato infantil, con el objetivo de promover los buenos tratos en la crianza y reflexionar sobre la violencia ejercida hacia niñas, niños y adolescentes.
El maltrato infantil se define como los abusos y la desatención
de que son objeto los menores de 18 años e incluye todos los tipos de
maltrato físico o psicológico, tales como abuso sexual, desatención,
negligencia y explotación comercial o de otra clase que causen o puedan
causar un daño a la salud, al desarrollo o dignidad del niño, poniendo
en peligro su supervivencia en el contexto de una relación de
responsabilidad, confianza o poder.
La exposición a la violencia de pareja también se incluye a veces entre
las formas de maltrato infantil. Así, no sólo las heridas físicas, sino
también las secuelas psicológicas que el maltrato produce, se pone en
peligro la capacidad para aprender y socializar, se afecta el desarrollo
afectivo y relacional de la niñez, a lo largo de toda la vida.
En muchas ocasiones, se usan métodos violentos en la educación porque se
repiten modelos de crianza que los adultos a cargo, vivieron durante su
infancia. Si estos fueron criados con violencia, les resulta normal y
no identifican alternativas distintas a la hora de poner límites.
La educación no es un tema más, sino algo que atraviesa la convivencia diaria de las familias.
Desnaturalizar el uso de métodos violentos en la crianza, requiere del
compromiso y el trabajo articulado de las instituciones protectoras de
la infancia y de la sociedad.