Recordamos que la vacunación, nuestra esperanza para el control de esta pandemia, previene las formas graves de enfermedad, pero no impide los contagios, las formas leves ni la capacidad de contagiar a otras personas; es por eso que no debe conceder una sensación de “falsa seguridad” y relajamiento.
Esta llamada Segunda Ola nos encuentra cansados como sociedad y atravesando las dificultades económicas ya conocidas, pero también nos encuentra entrenados sobre las precauciones: cumplimiento de protocolos de higiene, uso de tapa nariz y boca, lavado de manos frecuente y distanciamiento social. YA SABEMOS LO QUE HAY QUE HACER!
Finalmente, entendiendo que las actividades económicas y educativas deben ser preservadas, consideramos que la única forma de mantenerlas, así como también de evitar el colapso del sistema sanitario es apelar a la responsabilidad individual de cada uno, evitando actividades y encuentros innecesarios, así como también cumpliendo las recomendaciones vigentes.
Hoy como hace un año: VOS QUE PODES, QUEDATE EN CASA.