El Real Madrid atraviesa su crisis interna más profunda en años. Lo que comenzó como un roce de entrenamiento el miércoles escaló este jueves a un nivel de violencia inédito en Valdebebas. Federico Valverde terminó en el hospital con una herida cortante en el cráneo y retirándose en silla de ruedas tras un durísimo enfrentamiento con Aurélien Tchouaméni.
La tensión fue palpable desde el inicio de la práctica, cuando el capitán uruguayo se negó a saludar al francés. Según trascendió, el motivo de la furia de Valverde fue la sospecha de que Tchouaméni filtró a la prensa los detalles del altercado ocurrido el día anterior. La discusión subió de tono en los vestuarios, donde el intercambio de acusaciones derivó en una gresca física que la prensa española califica como "el incidente más grave jamás vivido" en la ciudad deportiva del club.
La gravedad del hecho obligó a la presencia inmediata de José Ángel Sánchez, director general del club, quien convocó a una reunión de urgencia con todo el plantel. La institución ya abrió un expediente disciplinario para ambos futbolistas, quienes son pilares del equipo pero hoy encarnan la fractura de un vestuario que parece no tener retorno bajo el mando de Álvaro Arbeloa.
El timing del escándalo es catastrófico. Este domingo, el Real Madrid visita al Barcelona en el Camp Nou. Con una diferencia de 11 puntos en la tabla, al equipo culé le basta con un empate para coronarse campeón de La Liga frente a su eterno rival. Tras la eliminación en Champions, este episodio de violencia parece poner el sello final a una temporada para el olvido en la Casa Blanca.
“Ayer he tenido un incidente con un compañero producto de una jugada en un entrenamiento, donde el cansancio de la competición y la frustración hacen que todo se agrande.
En un vestuario normal estás cosas pueden suceder y se zanjan entre nosotros mismos sin que salga a la luz.
Evidentemente acá hay alguien detrás que corre rápido con el cuento, sumado con una temporada sin títulos donde el Madrid siempre es el punto de mira y todo se magnífica.
Hoy volvimos a tener un desencuentro. En la discusión golpee accidentalmente contra una mesa haciéndome un pequeño corte en la frente que requirió una visita protocolar al hospital.