Bolivia espera expectante el informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre las masacres producidas en Pedregal (La Paz), Sacaba (Cochabamba) y Senkata (El Alto) que el organismo hemisférico de protección y promoción de DDHH entregaría este martes 20 de julio.
En ese informe se compilarán decenas de testimonios de familiares de los muertos, de heridos y de apresados.
Luego de la renuncia de Evo Morales, 37 bolivianos fueron asesinados por uniformados y paramilitares. Y también se registraron más de cien heridos y casi dos centenares de detenidos.
En relación a las víctimas, el exvicepresidente boliviano, Álvaro García Linera, recordó que Paulino Condori y Percy Conde murieron por disparos de balines: “Heridos por perdigones de escopeta, esos cartuchos que regalaron, que entregaron a la policía y a las Fuerzas Armadas, han matado gente, han herido gente”.
En declaraciones al programa televisivo "Papel, piedra y tijera", del canal La Razón Digital, García Linera aseguró que Condori y Conde “murieron por disparos de cartuchos de escopeta” y agregó que las municiones empleadas, en ambos casos, fueron las entregadas por el entonces gobierno de Argentina en noviembre de 2019.

“De un disparo me llegaron 8 balines. Asustado, me escapé de los policías, que minutos antes estaban gasificando a la gente. A los que caían, los arrestaban y los subían a la camioneta. Un balín perforó mi brazo y destrozó mi dedo. Luego me llegó a la cadera, a la rodilla, al estómago y dos a la espalda.
JOSUÉ PILLCO CATUNTA
Las fuerzas del Estado abrieron fuego contra una marcha que pasaba por la ciudad de Sacaba, dejando al menos once muertos y 120 heridos. Todos los asesinados y heridos eran civiles, indígenas. Ningún policía o soldado resultó herido.
INFORME DE LA DEFENSORÍA DEL PUEBLO
