María Victoria Caillava y Carlos Guido Pérez, detenidos con prisión preventiva y acusados de ser los responsables del presunto rapto del niño correntino Loan Danilo Peña, tienen muchos argumentos sobre por qué fueron al Chaco el día después de la desaparición y luego del almuerzo que compartieron con parte de su familia. Pero no contaron que hicieron un segundo viaje a Resistencia.
El matrimonio está acusado por la Justicia de haberlo secuestrado, con supuesta complicidad, desde aquel campo en la zona rural de 9 de Julio, en Corrientes. Ellos dijeron que al día siguiente del encuentro cruzaron el puente hacia Resistencia y durmieron allí. Luego siguieron ruta hasta La Tira, hicieron parada en el negocio Roda Paz, en el que pagaron 2.500 dólares y 340 mil pesos por una casa rodante financiada, y volvieron a su casa.
Cuando regresaron, llegaron a un pueblo que ya estaba conmocionado por Loan. El ex capitán de navío Pérez, y Caillava, ex funcionaria del municipio, antes de ser detenidos en el caso habían adelantado a la Justicia, y a los medios, que habían hecho ese viaje a bordo de un Ford Ka en el que, días después, una pericia odorológica con perros dio positivo, cuando se examinó para buscar rastros de Loan.
Lo que nunca contaron, ni el detallista Pérez, ni Caillava, lo que ocultaron a los investigadores judiciales y del mismo modo a los periodistas que los reportearon la semana pasada, fue que habían hecho un segundo viaje a Resistencia, desde Nueve de Julio. También a bordo de su Ford Ka rojo.