En 1974 Juan Carlos Maqueda ingresó como “pinche” de la justicia provincial de Córdoba en el palacio Cárcamo y, tras una carrera en los tres poderes de la República y 22 años de funciones como juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, se retiró este mediodía -emocionado- del Palacio de Tribunales por la puerta grande. Se trata de la entrada que da sobre la calle Talcahuano donde lo aguardaban periodistas, fotógrafos y camarógrafos.
Lo acompañaba su mujer, su hija y una de sus nietas. Antes hubo muestras de cariño de empleados, custodios y hasta el lustrabotas de tribunales que lo ovacionaron mientras tocaba una banda de la Policía Federal. Entre otros temas tocaron “Quién se ha tomado todo el vino”, de la Mona Jiménez.
"Bravo, bravo doctor" le gritaban en una despedida de un juez de la Corte nunca vista antes. Maqueda se abrazó y saludó a todos los que se le acercaron a las escalinatas de tribunales. Carlos Fayt, otro querido juez, renunció en el 2015 un día antes de que asumiera Macri, y también tuvo muchas muestras de cariño. Meses después Fayt murió a los 98 años.
Lo hizo luego de firmar sus últimos fallos en un acuerdo extraordinario después de Navidad que hubo este viernes en el máximo tribunal y antes de cumplir el domingo 75 años. Uno de ellos fue el del llamado Caso Levinas donde se estableció al Superior Tribunal de justicia porteña como última instancia de revisión de los fallos de la justicia nacional cuyos miembros nunca terminan de pasar a la jurisdicción de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Esa es la edad límite para ser juez, a menos de que haya consenso con el gobierno y el Senado y se le extienda su mandato por cinco años más. No fue su caso. Hace casi 9 meses, el presidente Javier Milei mandó al Senado un candidato para sucederlo.