Durante el Congreso, denominado “Envejecer en un mundo que cambia: saberes y prácticas en el contexto actual”, se abordaron los principales cambios sociales, culturales y tecnológicos que atraviesan los procesos de envejecimiento, destacando su carácter diverso y dinámico. Se presentaron trabajos sobre salud mental y bienestar de las personas mayores, con especial atención a la sintomatología ansiosa y depresiva y su relación con las condiciones económicas. Asimismo, se desarrollaron talleres y mesas de actualización sobre práctica clínica y neurogeriatría, incluyendo la valoración cognitiva, el abordaje y la rehabilitación de accidentes cerebrovasculares (ACV) y el cuidado integral centrado en la persona. El encuentro también promovió debates interdisciplinarios sobre innovación en la atención, orientados a fortalecer las prácticas y mejorar la calidad de vida de las personas mayores.
En este marco, la directora de la Residencia, Eliana Maggi, junto con integrantes del equipo institucional, participó exponiendo la experiencia de una residencia municipal de larga estadía, enmarcada en políticas públicas que promueven un abordaje interdisciplinario de las vejeces y buscan superar la antigua concepción de la vejez como sinónimo de enfermedad y aislamiento, para reconocerla como una etapa de la vida activa, autónoma y diversa.
Del encuentro participaron la directora de la Residencia, Eliana Maggi; Ana Pintos y Jesica Zoccoli, coordinadoras de cuidadoras; Ana Hueraman y Fernanda Castro, referentes de enfermería; Marina Vicens, directora médica; Clarisa Alvariño, nutricionista; y Victoria Bereciartua, profesora de Educación Física.
Durante la jornada del jueves, la directora tuvo la posibilidad de exponer en el Congreso. La presentación se denominó “Experiencia de una residencia de larga estadía municipal: abordaje integral de las vejeces” y tuvo como objetivo analizar y fortalecer las prácticas institucionales desde una perspectiva interdisciplinaria y centrada en la persona, promoviendo el reconocimiento de las personas mayores como sujetos de derechos, con historia, identidad, preferencias, valores, capacidades y necesidades singulares.
“La propuesta parte del reconocimiento de que brindar cuidados no implica únicamente responder a las necesidades vinculadas con la salud y la dependencia, sino generar condiciones institucionales que favorezcan la autonomía, la participación, la toma de decisiones y el ejercicio de derechos en la vida cotidiana”, explicó Maggi en su presentación.
Por otra parte, la exposición abordó los desafíos de llevar adelante estas propuestas en una institución pública. “En el Congreso te encontrás con un montón de residencias que son privadas y que tienen todos los equipos exclusivos para cada cosa, y nuestra experiencia es distinta”, explicó Maggi. En este sentido, destacó que la transformación institucional no depende sólo de la voluntad y el compromiso de los equipos de trabajo, sino también de que las políticas públicas acompañen estos procesos y promuevan una mirada sobre las vejeces basada en los derechos, la autonomía, la participación y la singularidad.
“La verdad es que no había muchas experiencias de residencias públicas. Y la realidad es que la nuestra sorprendió en cuanto a la cantidad de personal que trabaja acá, cómo trabajamos y cómo nos capacitamos”, señaló Maggi.
Esta experiencia posiciona a la Residencia Municipal como un modelo de trabajo, no sólo por la calidad humana de su personal, sino también por su metodología, el cuidado y acompañamiento de los residentes y la capacitación permanente de sus equipos. Al mismo tiempo, demuestra la importancia de contar con políticas públicas que acompañen y fortalezcan modelos de atención centrados en las personas mayores, su autonomía y sus derechos.