Vuelve el pejerrey a la laguna de Chascomús y renace el interés de pescadores y turistas

Después de varias temporadas difíciles, la Laguna de Chascomús vuelve a ser protagonista. En un otoño atípico, con
temperaturas elevadas para la época, comenzaron a multiplicarse los reportes de buenas capturas de pejerrey, lo que reactivó el entusiasmo de pescadores deportivos y volvió a poner a la ciudad en el radar turístico.

Crónicas especializadas, como la del periodista Gustavo Frontoni en la revista Revista Weekend, junto a numerosos posteos en redes sociales, coinciden en un mismo diagnóstico: el pejerrey está reapareciendo y la laguna muestra signos concretos de recuperación.

El dato no es menor. Luego de años de bajante extrema —en los que el espejo de agua llegó a reducirse drásticamente—, la mejora en los niveles permitió el regreso de ejemplares de buen porte. Hoy, tanto desde la costa como embarcados, se registran capturas que rondan o superan los 35 centímetros, con buenos rendimientos en distintos sectores.

Referentes locales como el guía Fernando Scardigno vienen señalando que la actividad se sostiene en puntos tradicionales como la zona de la compuerta, el muelle y sectores centrales de la laguna. Incluso, durante la noche, también se han registrado piques firmes desde la costa.

Vuelve el pejerrey a la laguna de Chascomús y renace el interés de pescadores y turistas
Chascomús volvió al podio de la pesca.

 

Detrás de esta recuperación hay un trabajo sostenido. La tarea de la estación hidrobiológica y el legado del biólogo Gustavo Berasain fueron clave para sostener la población ictícola en los momentos más críticos, evitando que la laguna desapareciera del circuito de la pesca deportiva.

Las jornadas actuales confirman el repunte: en salidas de pocas horas se logran buenas cantidades de piezas, combinando técnicas tradicionales con carnadas naturales como mojarra, camarón de la propia laguna o filet de dientudo. Sin embargo, los especialistas coinciden en que no es una pesca “fácil”: requiere conocimiento, paciencia y adaptación a las condiciones del agua, que aún presenta alta transparencia.

Un recurso en recuperación que requiere cuidado

Más allá del entusiasmo, hay una advertencia que se repite entre pescadores y conocedores del ámbito: el regreso del pejerrey debe ir acompañado de responsabilidad.

La presencia de ejemplares juveniles es alta, lo que indica un proceso de recuperación en curso. Por eso, la devolución de piezas fuera de medida resulta clave para sostener el crecimiento del recurso.

En este sentido, también se vuelve fundamental el control por parte de las autoridades para evitar prácticas depredatorias que puedan comprometer este proceso. La laguna aún no alcanzó su nivel óptimo —se estima que le falta alrededor de un metro de profundidad—, por lo que su equilibrio sigue siendo frágil.

Impacto en el turismo

El buen momento de la pesca vuelve a posicionar a Chascomús como un destino atractivo, no solo para pescadores sino también para el turismo en general. La ciudad cuenta con una amplia oferta de servicios, gastronomía y alojamientos, lo que potencia su perfil como escapada de cercanía.

Además, el sistema de lagunas encadenadas —con espejos cercanos como Laguna Barrancas, Laguna Chis-Chis, Laguna Vitel y Laguna El Burro— también muestra buenos niveles de agua y actividad, consolidando un circuito regional en crecimiento.

El regreso del pejerrey ilusiona. Pero el desafío ahora será sostener este proceso con prácticas responsables y controles efectivos, para que la recuperación de la laguna de Chascomús no sea solo una buena noticia momentánea, sino el inicio de una nueva etapa para uno de los íconos naturales de la región.

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