El oficialismo sufrió otro golpe en el Senado. A pesar de los intentos del Gobierno para modificar el proyecto de recomposición de jubilaciones con media sanción de Diputados y morigerarlo, el bloque de la UCR se dividió y fue la llave para imponer el texto tal como vino de la Cámara Baja.
Ahora la intención es tratarlo en el recinto en la sesión prevista para el próximo jueves y ronda el fantasma del veto que prometió el presidente Javier Milei.
"Tenemos una semana para convencerlos", dijo un oficialista de peso. "Tienen una semana para tomar nota y hacer más cambios", respondió uno de los radicales que firmó en contra del Gobierno.
Después de un breve debate, el plenario de comisiones de Asuntos Previsionales y Presupuesto pasó a la firma los proyectos y el texto original se impuso como dictamen de mayoría con 18 firmas: además de Unión por la Patria, lo firmaron los radicales Martín Lousteau y Pablo Blanco -que firmaron en disidencia parcial- y el santacruceño José Carambia.
El jefe de la bancada de la UCR, el correntino Eduardo Vischi, y el chaqueño Víctor Zimmermann -ambos que responden a gobernadores- firmaron el dictamen del oficialismo, aunque en disidencia.
La decisión la terminaron de tomar a último momento. De hecho, la presidenta del plenario, Carmen Alvarez Rivero, anunció que pasaban a la firma los dictámenes, el bloque radical se levantó y se fue al salón Eva Perón a deliberar que hacían.