Franco Colapinto afronta uno de los desafíos más especiales de su temporada en Fórmula 1: el Gran Premio de Italia en Monza. El joven de Pilar llega a la histórica pista italiana tras haber conseguido su mejor resultado desde que forma parte de Alpine, al finalizar en el undécimo puesto en los Países Bajos.
Aquella carrera dejó sentimientos encontrados: estuvo cerca de meterse en la zona de puntos, pero la estrategia del equipo y la interferencia de Pierre Gasly en los giros finales le impidieron alcanzar el objetivo. Monza, sin embargo, le trae recuerdos muy particulares: fue en ese mismo circuito donde debutó en la F1 en 2024, cuando reemplazó a Logan Sargeant en Williams y completó la carrera en la duodécima posición.
Ahora, en la fecha número 15 del calendario, tendrá la oportunidad de volver a girar en un escenario que combina tradición, velocidad y emociones. Su adaptación a la máxima categoría no fue sencilla. Tras debutar en Emilia-Romaña con un 16° puesto, pasó por altibajos en circuitos como Mónaco, España, Canadá, Austria y Hungría, además de sufrir problemas mecánicos que lo relegaron en Bélgica y le impidieron largar en Gran Bretaña.
Sin embargo, la sensación es que el piloto argentino va consolidando su lugar en la escudería francesa, pese a que el equipo atraviesa un año difícil y marcha último en el Campeonato de Constructores.
Este fin de semana también marcará un cambio en la estructura de la escudería: Steve Nielsen asumirá oficialmente como jefe de equipo, tras el proceso de transición encabezado por Flavio Briatore. La expectativa es que su llegada aporte orden en un año donde los resultados han estado muy lejos de lo esperado.
