¿Quién no quiere evitar pesares y momentos indeseables en la vida? Según reza un tradición del noroeste de nuestro país basta con beber tres tragos de caña con ruda para lograrlo al comenzar el día.
"Se hace para atajar el mal, la enfermedad y la miseria", explica el antropólogo correntino José Humberto Miceli, que ubica el origen de la costumbre a finales del siglo XVII, fruto del encuentro entre los indígenas guaraníes y los colonizadores españoles.
Tanto la caña -un destilado de mieles de caña de azúcar- como la planta de la ruda llegaron a América desde Europa con la conquista. Pero fue el pueblo guaraní -originario del NEA, Paraguay y sur de Brasil- el que hizo la mixtura de los ingredientes y le otorgó el significado que trascendió a través de cientos de años.
Caña con ruda. Foto: Daniela Chever @dani.chever.
Para Miceli, la fecha elegida está relacionada con "tiempos estacionales y tiempos míticos". Por un lado, en el hemisferio sur el comienzo de agosto coincide con los días más crudos del invierno. Pero para los guaraníes, este tiempo estacional concurre con el Karaí Agosto.
El antropólogo explica que, entre las muchas connotaciones del término Karaí, hay una que hace alusión a una etapa de transición en la que "históricamente se producían grandes lluvias, fuertes fríos, que provocaban enfermedades y epidemias que causaban muertes en la población".
La ruda es una hierba a la que históricamente se le han atribuido propiedades curativas pero también mágicas. Ambas vertientes se conjugan en la creencia de que este brebaje protege el cuerpo y el espíritu.