Si bien el ajuste promedio oficializado por el Ministerio de Infraestructura bonaerense (mediante la Resolución 173/2026) ronda el 1,3% para usuarios residenciales, el aumento llega en un momento crítico. En Chascomús, la combinación de una inflación persistente y una recesión que ha frenado la actividad comercial genera una preocupación creciente: cada peso de aumento en los servicios básicos resta capacidad de maniobra a una economía local que ya se encuentra al límite.
El ajuste aprobado por el Gobierno de Axel Kicillof incluye una modificación en el Valor Agregado de Distribución (VAD), componente central de la factura, además de trasladar las variaciones en los precios mayoristas de la energía y el transporte definidos por la Nación.
Según las estimaciones oficiales para usuarios residenciales (valores que incluyen impuestos):
Aunque los porcentajes residenciales parecen acotados, el panorama para los comerciantes de Chascomús es más complejo. La actualización alcanza también a las categorías industriales y comerciales, sectores que no han visto una recuperación en sus niveles de venta y que deben absorber estos costos fijos para mantener sus puertas abiertas.