Mauricio Macri llegó exultante tras el triunfo de Boca y, en un inusual buen humor para esa hora de un lunes a la mañana, encabezó la reunión de mesa ejecutiva del PRO que dejó varias definiciones relevantes, todas que complican al Gobierno. En medio del apuro de la Casa Rosada para cerrar acuerdos y mostrar fortaleza con aliados, el macrismo no le dará el gusto a La Libertad Avanza e intentará marcar el rumbo de la negociación.
“No se avanzó en nada”, cargó Macri la semana pasada al ser consultado por la serie de reuniones quincenales entre los delegados amarillos y los libertarios. A razón de verdad, es cierto. Se reunieron hasta ahora para tramitar detalles de leyes y armados en territorios no conflictivos. A eso se le suma la tensión entre los primos Macri por la candidatura porteña. Fernando de Andreis y Cristian Ritondo contaron este lunes acerca de las conversaciones que vienen teniendo con el Gobierno Nacional. “Por el momento no habrá definiciones concretas en si habrá una alianza o no porque el calendario electoral no comenzó aún; hay tiempo para tomar esa decisión”, confirmaron testigos de la cumbre macrista.
El Destape ya había contado el malestar en los interlocutores del macrismo por la falta de avances y de atención dedicada por la contraparte libertaria encabezada por Diego Santilli y Eduardo “Lule” Menem. Al igual que con las PASO, las definiciones se estiran y chocan con el apuro del Gobierno para tener el escenario definido antes de fin de año.
En las más de dos horas que duró el encuentro, las partes se pusieron al día sobre el devenir de los temas de interés en los distintos ámbitos. Los presidentes de los bloques pusieron en autos al resto acerca de la agenda parlamentaria de ambas cámaras antes de que terminen las sesiones ordinarias. Allí, el macrismo presiona por varios cambios al texto del presupuesto 2027, que el Gobierno intenta acelerar.
“Tenemos que estar juntos y defender nuestros valores de gestión y de transformación. No se convoca desde la confusión, sino desde la convicción que tenemos para la Provincia y para el país", evaluó Ritondo.
“Volvieron a insistir con los puntos que pidieron que se cambien del Presupuesto la semana pasada”, indicaron fuentes oficiales. Ritondo fue el encargado de enviarle una carta a Martín Menem con las exigencias.
Los planteos apuntan a reducir impuestos, transparentar las concesiones viales, promover inversiones y regularizar compromisos con CABA.
Los 7 puntos van hacia temas sensibles de la gestión libertaria, como el impuesto a los combustibles, que debería ir destinado al mantenimiento de rutas y que ahora además fueron concesionadas. La carta pide "adecuar el componente vial del impuesto a los kilómetros de rutas nacionales que dejen de estar bajo mantenimiento directo del Estado". También solicita establecer mecanismos de control y acceso a la información sobre las concesiones. En esa línea propone reducir el IVA de los huevos y sus derivados.

Uno de los temas que atraviesan la tensa relación entre el macrismo y LLA son los recursos para la Ciudad. El texto exige regularizar las transferencias de coparticipación. Pide incorporar en el Presupuesto 2027 las transferencias correspondientes al 1,55% de coparticipación y solicita contemplar el pago de la deuda acumulada desde abril, cuando los depósitos se descontinuaron. Además, suma la autorización para que el gobierno de Jorge Macri pueda tomar deuda externa para financiar la tan anunciada línea F de subte.
El malicioso argumento detrás es el de "compatibilizar la responsabilidad fiscal con una menor presión tributaria, mayor transparencia y mejores condiciones para la inversión y la producción nacional", que quedó de manifiesto en la misiva.
En territorio bonaerense, los intendentes presentes ratificaron la posición del PRO de rechazar las reelecciones indefinidas en ese territorio. El fin de semana, tanto el partido como Santilli se habían manifestado en contra en medio de versiones de negociaciones que los tenían como protagonistas.