La conmoción por la muerte de Kevin Martínez continúa generando fuertes repercusiones en Chascomús. En este contexto, Fernando Marcelino, hermano de Leandro Marcelino —el hombre señalado por el hecho— dio la versión de la familia, desmintió trascendidos y exigió resguardo para su entorno.
Durante la entrevista, Fernando buscó desmitificar varias de las informaciones que cobraron fuerza en redes sociales y medios nacionales en las últimas horas. En primer lugar, aclaró de forma tajante que su hermano no forma parte de la planta de trabajadores de la Municipalidad de Chascomús, así como tampoco es propietario del autoservicio que fue mencionado en distintas publicaciones.
“El negocio es de la familia de mi mujer. Nosotros somos empleados y mi hermano solamente viajaba ocasionalmente desde La Plata para cubrir algunos francos y, al mismo tiempo, ayudar en el cuidado de nuestra madre, quien padece una discapacidad”, detalló.
Respecto a la situación legal de Leandro Marcelino, su hermano desmintió categóricamente los rumores que indicaban que se encontraba prófugo de la ley. Según explicó, el hombre permanece en contacto permanente con su abogado defensor, aguardando las directivas y la citación formal de las autoridades judiciales correspondientes.
“Nadie está prófugo. Él está atravesando una crisis nerviosa muy fuerte y, en cuanto la Justicia lo determine, se va a presentar como corresponde”, aseguró Fernando, visiblemente afectado por la situación. Al referirse a la personalidad del acusado, agregó: “Mi hermano nunca tuvo problemas con nadie. Es una persona tranquila y, sinceramente, no entendemos qué pasó”.
Uno de los puntos más alarmantes del testimonio estuvo relacionado con la seguridad de la madre de los Marcelino, una mujer con movilidad reducida que ajena al conflicto legal. Fernando denunció que en los últimos días sufrieron hostigamientos en la vivienda familiar.
“Pasaron personas diciendo que tenían marcada la casa y que la iban a prender fuego. Mi mamá no tiene nada que ver con esto, requiere cuidados permanentes y toda esta situación la está afectando muchísimo”, relató con preocupación.
Al ser consultado sobre si existían conflictos previos o deudas pendientes que pudieran haber desencadenado el trágico desenlace, Fernando recordó que tiempo atrás su madre había sido víctima de intentos de robo en su domicilio, aunque prefirió ser cauteloso y no vincular de forma directa ambos episodios: “Yo no puedo afirmar nada porque no sé realmente qué pasó. Todo está muy confuso y tiene que ser la Justicia la que esclarezca el hecho”.
Sobre el cierre de la entrevista, Marcelino evitó dar precisiones técnicas o fácticas sobre el suceso, pero reconoció el drama humano que golpea a las dos partes involucradas. “De un accidente salió una fatalidad terrible. Es una situación que no se le desea a nadie; no existen palabras para explicar algo de semejante gravedad”, concluyó.